jueves, 17 de mayo de 2018

Reseña 24 | La soledad del Duque


¡Hola saltamontes! ^^
Con mucho retraso, pero que mucho retraso, pero aquí tenéis la reseña de “La soledad del Duque” de Dama Beltrán; a la cual le prometí que se la subiría después del evento de Armilla y a día de hoy aun no lo había hecho… Soy un desastre, y me vais a tener que querer igual, porque ya no queda más remedio.
Haya vamos saltamontes :D

― FICHA TECNICA ―
Dama Beltrán | Autopublicada | 16’12€ | 375 pág | Romántica de Época
― SINOPSIS ―
La vida libertina del futuro duque de Rutland finaliza tras batirse en un duelo de honor con un marido engañado. Avergonzado por las secuelas de dicho desafío, decide abandonar Londres y marcharse a Haddon Hall, el apacible lugar donde creció, albergando la esperanza de encontrar la paz que tanto le urge obtener; sin embargo, la llegada de una noticia inesperada altera esa supuesta calma y provoca que el duque se emborrache. Pese a los consejos de sus allegados, decide montar a caballo y galopar por sus dominios. Cuando abre los ojos tras una desafortunada caída, descubre que una mujer lo ha estado cuidando en algún lugar apartado y escondido de sus tierras. Su nombre, Beatrice, y su único deseo, vivir en soledad el resto de su vida.




― ENCUADERNACIÓN Y MAQUETACIÓN ―
Algo importante es el aspecto físico de un libro, sabéis, ― creo que ya de sobra ― lo quisquillosa que puedo llegar a ser con este tema por lo que lo miro con lupa, a veces, quizás más de la cuenta. En esta línea, también, en numerables ocasiones he comentado lo mucho que me agrada el trato que los autopublicados le dan a esté tema; sí, no me importa reconocer que hacía un tiempo pensaba que una buena portada o maquetación era la que salía de una editorial, un error mío, con el tiempo me han demostrado que pueden tener ese tipo de detalles tan o mejor cuidados que una editorial.
Dicho esto, que creía importante aclarar, me pondré con el punto a tratar.
Lo primero que quiero reseñar, es la portada, tal vez muchos no se hayan detenido a buscar las localizaciones de la novela o simplemente no lo hayan considerado de interés. Yo sí. Yo investigue por internet y me topé con algo realmente llamativo, y es que el palacio, castillo o residencia, que aparece en la portada es realmente el lugar donde se desarrolla gran parte de la trama principal. Me sorprendió, yo la chica que opina que la portada tiene que ser un espejo donde veamos reflejada la historia que nos cuentan dentro, así que darme de bruces con ese detalle, me encanto; porque sí, de primeras me había quedado con lo sencillo, en ese hombretón con bastón de la portada, ― otro detalle importante ― y no había ido más allá. No puedo poner un pero, de hecho, tengo que felicitar más bien, por el trabajo realizado.
En cuanto a la maquetación, tiene un estilo muy sobrio, casi podría decir que tiene ese aíre a los libros antiguos de época con los que empecé a leer. Si tengo que poner un “pero” es tal vez, es que los capítulos no tuviesen títulos, que para mi gusto hacen a la novela más persona, pero ya sabéis que en es un gusto muy personal mío.
Recapitulando un su conjunto, portada y maquetación se merecen un sobresaliente.

― FORMA DE ESCRIBIR ―
Dama Beltrán., nos adentra en la historia del Duque con palabras sencillas, accesibles e hipnóticas que te dejan enganchadas a sus páginas sin darte cuenta. Tiene ese don tan singular, que con palabras fáciles te hace conectar de inmediato con sus personajes, empatizas con ellos e incluso haces que te enfades hasta puntos de querer pegarle una buena bofetada.
Una novela escrita en tercera persona, con un narrador omnisciente, que con el paso de los capítulos nos adentra más y más en la vida y trama de estos personajes tan característicos que conforma la obra. Dejándonos claro que pese a estar escrita en un marco temporal de época, bien podríamos encontrarnos una situación parecida en nuestros días, algo que si cabe nos atrapa más en la historia.
Sin extenderme más, pero aportando un dato curioso, tengo varias amigas a las que la novela romántica de época no les convence en absoluto, y sin embargo, actualmente han leído este libro y lo han disfrutado muchísimo, gracias a esa forma amena que tiene de escribir Dama Beltrán.

― TRAMA Y ARGUMENTO ―
La soledad del Duque, es el primer libro de la serie: Los Caballeros; donde Dama Beltrán, nos narra la historia del Duque de Rutland.
William, es un hombre que lo tenía todo: un título, dinero, un físico envidiable, tantas mujeres como quisiera y una reputación que de la noche a la mañana se verá truncada, por un hombre que poco más o menos podría ser el enano de un circo. Envuelto en una capa de antipatía, desgana y oscuridad, el Duque de Rutland, recibe una noticia sobre un acontecimiento que lo trastoca todo y que atañe a uno de sus mejores amigos de la infancia. Ya que nada lo hace entrar en razón, decide hacer lo único que cree acertado, poner tierra de por medio y se marcha a su residencia nata y de su niñez en Derbyshire, Haddon Hall, ― palacete que se ve en la portada del libro ― donde se recluirá en su biblioteca con una botella de alcohol, esperando que así sus problemas se resuelvan o en su defecto que el mundo se olvide de que algún día llego a existir.
Sin embargo, todo ese cambiara cuando un accidente mientras montaba en su caballo, lo ponga en el camino de Beatrice, una joven aparentemente indefensa, que esconde secretos los cuales no quiere que nadie más que ella misma sepa. Beatrice eclipsara con su potente y autoritario carácter al arrogante Duque, ya que por azares del destino sus caminos se verán constantemente en colisión, haciendo que poco a poco el afecto y cariño surga entre ellos dos.
Una novela que habla sobre la superación y no rendirse ante las adversidades. En las páginas de este libro podrás saber lo que es eso de “cuando una puerta se cierra, se abre una ventana”.

― PERSONAJES ―
Muchos sabéis que en este apartado me gusta hablaros de esos personajes secundarios que se ganan el corazón del lector o de aquellos a los cuales terminas odiando profundamente. Ya que de los protagonista suelo hablar más a fondo en el apartado de la trama.
Sin duda, uno de mis personajes favoritos es la señora Hanna Stone, la cocinera de Haddon Hall. La mujer que vio crecer a William y su hermano pequeño, una ancianita entrañable, de esas mujeres dulces pero también fuertes, como nuestras abuelas, que con sus palabras llenas de sabiduría nos guían en muchos sentidos y que pese a las adversidades de una vida dura ha sabido mirar de frente a la adversidad y seguir hacia delante; un claro ejemplo de una mujer: luchadora, responsable, trabajadora, cariñosa, madre, esposa, amante y que aún así jamás ha perdido su sonrisa.
No podía dejarme atrás a su esposo, Brandon Stone, mayordomo del Duque. Definir a Brandon, es definir el canon del típico mayordomo de la época: recto, pulcro, serio, responsable, lógico y siempre diligente. Todo un inglés de la época. Sin embargo, el señor Stone es mucho más que eso. Un hombre serio, sí, pero que ha luchado tanto o más como su esposa por el que ahora es su señor, lógico hasta los extremos, sino tiene una explicación, es que no es válido, cuadriculado en muchísimas ocasiones hasta rallar el hastió y que por esa misma razón se ha llevado más que un rapapolvo de su esposa.
Por último, no puedo dejar de mencionar, al mano de la novela, el antagonista, el conde Rabbitwood (curioso apellido él de este hombre), un ser (si, no llega a la categoría de hombre) mezquino, sin escrúpulos, con tintes de un carácter sociópata que piensa que puede hacer un deshacer a su antojo escondido tras su apellido y título. Un personaje real, sí, aunque nos duele admitirlo; la vida también da esta clase de personas malas, sin empatía y que se cree con derecho a todo. Y por ello, es muy lícito escribir sobre ellas, “enseñarnos” que es lo que no está bien y no ser tan políticamente correctos al escribir.
Dama, nos muestra una variedad de personajes amplía y bien trabajados, con los que terminas empatizando u odiándolos, sin remedios.

  OPINIÓN PERSONAL ―
Para despedirme, solo puedo recomendar encarecidamente esta novela, yo después de un parón de lecturas me lo trague en dos tardes y porque tuve que interrumpir la lectura.
Una obra llena de motivación, ganas y fuerzas por superarse a uno mismo, a ver el vaso medio vació, de segundas oportunidades y que además nos hará soñar con todo un caballero.

2 comentarios:

  1. Gracias por esta reseña, Desiré!!

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    1. ¡Ay, gracias a ti Dama! Por escribir como escribes, por hacernos soñar, por llenarnos de estas historias que nos dejan suspirando por un Duque o un Marqués <3

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